Crónica del último día en portugal, fin de la mermelada, las siestas, los perros de amilcar y el propio amilcar.
Fin de fiesta a lo grande, concierto de un cuarteto de cuerda rodeados de azulejos una noche de luna llena en el pueblo más solitario del mundo ...

Aunque seamos un poco peros y no te escribamos nada, sigue publicando estos cuadernos, que a mi en particular me vienen bien. Ya que en Agosto estaré visitando a tu amigo Amilcar.
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